domingo, 14 de septiembre de 2014


Serie “Cómo alcanzar la paz interior”: 4. Conocerse a uno mismo


 
Tener paz interior incluye implícitamente ser consciente de uno mismo y conocerse. ¿Cómo puedo saber si estoy en paz si no me conozco?
Muchas veces creemos que nos conocemos por toda una serie de “etiquetas” que nos han ido poniendo (o nos hemos puesto nosotros mismos). Pero… ¿quiénes somos en realidad?

Autoconocimiento

El conocerse a uno mismo lleva mucho tiempo y gasta mucha energía porque implica aceptar que muchas veces la causa que origina nuestro comportamiento no nos gusta. A ninguno de nosotros nos gusta descubrir que podemos ser manipuladores, egoístas, envidiosos,… eso forma parte de nuestra sombra, de lo más oscuro, son comportamientos no aceptados socialmente y sabemos que los demás pueden rechazarnos si descubren la verdad sobre nosotros mismos.
 El autoconocimiento se inicia a través de la observación de uno mismo. Es necesario mirar hacia el interior, preguntarme quién soy en realidad. Obsérvate sin juzgarte.
 Es necesario sincerarse con uno mismo, dejar que la verdad florezca sin tapujos, siendo capaz de llegar a lo más profundo del Ser.
Otra forma de conocerse a sí mismo es utilizar la teoría del espejo: aquello que vemos fuera sólo es un reflejo de nuestro interior: lo que me gusta de otros es lo que me gusta de mí, lo que no me gusta de otros no me gusta de mí…

Autoengaño

Nuestro mayor enemigo en este proceso de autoconocimiento es el autoengaño. Es el ego, a través de la mente, el que hace que me engañe a mí mismo. Primero creando una imagen falsa de mí, y después creando otra imagen falsa del mundo para, más tarde mentirme sobre lo que hago, justificando siempre mis actos.
La mejor manera que conozco para detener esta gran mentira es ser consciente de tus pensamientos y tus actos; escuchar a la mente cuando intenta justificar lo que vamos a hacer, y sonreírle como amor, mientras desechamos los pensamientos. Deja que sea tu interior quien decida, pregúntate: ¿esto te va a hacer más feliz, te va a hacer mejor?

Aceptación de uno mismo

Aceptar es ver la realidad que existe en un momento determinado, amarla tal cómo es porque tú la has creado, y sentirte en pazcon ella.
Influenciado por los demás: mis padres, amigos, compañeros, parejas,…, creando mis propios pensamientos, mis actos, mis experiencias… lo que yo soy, la imagen que tengo de mí mismo la he ido generando poco a poco, a lo largo de años. No es cuestión de culpar a nadie, actúa con responsabilidad.
Puede ser que no te guste la realidad que tienes ahora, en este momento, pero es lo que has creado y para estar en paz debes amar lo que has creado. Si más adelante quieres cambiarla eres libre de hacerlo. Al igual que has creado esta realidad puedes crear aquella que tu quieras.
Lo más importante de todo esto es ser consciente que soy capaz de todo: de lo que consideramos mejor y de lo que consideramos peor… y que tengo que aceptarme como soy en ese momento, porque yo he decidido lo que quería ser.
Conocerse a uno mismo, sin engañarse, y aceptarse tal y como uno es, nos ayudará a estar en paz con nosotros mismos.

Un cuento sobre esto:

Un niño indio le preguntó a su abuelo por qué había hombres buenos y malos.
El abuelo le contestó que en el interior de cada hombre había dos lobos: uno era el que llevaba en su interior el amor, la bondad, la generosidad… y el otro llevaba odio, rencor, envidia…  y continuamente estaban peleando entre sí.
Volvió a preguntar: “¿y qué lobo gana?”

El anciano respondió: “Aquel al que alimentes”.

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