domingo, 18 de mayo de 2014




▼ Ja Ja! Vacuna para la mente!? Bueno, de eso es que se trata desde la psicología/psiquiatría, hasta las verdaderas escuelas de Trabajo Interno, de transformación personal, y las verdaderas religiones..

La vacuna para la mente es observarla desapegado de ella. Eso la mata, por así decirlo. La desactiva.. o le quita su poder sobre nosotros. 

La mente nos mortifica hasta el extremo, cuando estamos inconscientes, dormidos internamente, y no la vemos funcionar sino que estamos 'comidos' por ella. Pero cuando la observamos, ella seguirá intentando mortificarte.. pero las balas de cañón que nos dispara no nos alcanzan ya.. llegan lejos de nosotros, pues 'observar' implica crear una distancia entre el que observa -que es tu ser o la verdad de ti mismo- y lo observado, que es la mente, de modo de poder ver. Observar tu mente, pues, implica ya no estar comido por ella. Eso es lo que 'la mata'. En un sentido, para vacunarse contra ella no hay que hacer nada. Sólo observarla desapegadamente, aceptándola exactamente como es.

Además, cuando la observas, pasan dos cosas. Una, que al observarla ella sola se autocorrige! Eso sorprende, pero ocurre. Ese es un mecanismo de autogestión de la psiquis humana. Pero tienes que observarla. Esa condición es innegociable.

La otra cosa que ocurre, es que cuando observas a tu mente, eso indica que ya estás teniendo un nivel de conexión contigo mismo.. y eso es respuesta y satisfacción. Recuerda que experimentar 'Yo Soy'.. que tener consciencia de nuestro verdadero ser, es la respuesta para todo en el universo. Como te digo, eso es logro.. y la satisfacción que buscas al querer vacunarte contra los virus de tu mente.

:·:

De nuevo, ella, tu mente, puede estar loca.. pero al tu no estar más 'comido' por ella.. ya dejas de estar loco tu.. pues antes, dormido, ella te convirtió en 'loco' al identificarte con ella.. Eso es lo que significa estar comido por la mente.

Recuerda que identificarse viene de idéntico, de hacerse idéntico a.. Es que tu mente cuando piensa habla en primera persona! Dice: yo quiero, yo esto, yo aquello.. Habla en primera persona, como si fueras tu el que piensa.. y no! Tu no eres el que piensa! La mente piensa sola.. piensa automáticamente. Funciona como cualquier otro órgano autónomo del cuerpo que opera sin nuestra volitividad o deliberación. Esto es lo que tienes que observar para liberarte, para vacunarte contra ella: que tu mente no eres tu, y que piensa sola. En eso pues, radica la vacuna. En eso radica tu libertad de ella.

:·:

De manera que no puedes observar ni a tu mente ni a nada sin antes tomar la distancia/perspectiva que se requiere para poder observar. Y si no sabes separarte de ella para poder tener esa perspectiva y poder observarla, pide internamente despertar. Despertar para poder 'ver', para poder observar. Dormido no ves.. estás durmiendo! Estás inconsciente.. no te das cuenta de nada. Así no puedes observar nada.

Lo que despierta en nosotros cuando anhelamos y pedimos despertar, no es que nuestros párpados se abren.. sino que es esa capacidad de 'ver' internamente, de estar consciente y ser sensible a nosotros mismos, lo que ocurre. Esta petición ha de ser sincera y urgente, para que pueda generar una respuesta buena, bella y útil proveniente, llámalo como quieras, de tu maestro interno, del Espíritu Santo, de la inteligencia de la vida o la Divinidad..

Date cuenta, a la 'mente' no la puedes cambiar desde la 'mente' misma! Requieres de un recurso distinto a ella que esté por encima o superior a ella para poder hacerlo.. Y lo mismo, para que despiertes y ésta 'vacuna' de observación real de la mente pueda ocurrir, has de recurrir también a aquello distinto y superior a ti que tenga el poder de despertarte.. tal como la luz del sol golpea tus ojos en la mañana y despiertas a un nuevo día.

:·:

La mejor forma de observar la mente, es sintiendo y respaldándonos en nuestra propia Divinidad. Hay momentos que nos encontramos con respuestas de nuestra mente, o memorias demasiado 'dementes' que emergen desde el inconsciente, que si no nos apoyamos en la Divinidad, nos abruman, nos paralizan.. no las podemos tolerar y menos observar. Pero desde el refugio alto/profundo de la Divinidad en nosotros, si podemos asumir y observar todos sus contenidos aunque sean tremendos, desapegada y directamente.

Es que hay contenidos en nuestra memoria que son demasiado dolorosos, demasiado traumáticos.. que sólo puedes abordarlos de la mano de la Divinidad.

Recuerdas en mitología griega cuando Perseo bajó al Hades a cortarle la cabeza a la Medusa, quién era la guardiana de ahí del inframundo? El sabía que si la miraba directamente quedaba petrificado.. y que sólo utilizando una estrategia -que fue mirarla a través de su escudo brillante como un espejo- que pudo cortarle la cabeza. De eso se trata. Para abordar tu propio inframundo en tu mente, y observarlo para poder desmontarlo/desactivarlo, la estrategia perfecta es hacerlo desde la plataforma que tu propia Divinidad alto/profundo en ti te proporciona..

:·:

Ojo! Si te pones a intervenir y pretender transformar a tu mente tu mismo directa y volitivamente a partir de tus ideas de como hacerlo, usando tus propios recursos y metodologías racionales/intelectuales, aunque cuentes con supuestas 'buenas' técnicas y criterios éticos.. incluso con moralidades modernas e inteligentes.. sólo vas a empastelarlo todo dentro de ti. Créeme, lo he vivido. Por ahí no es.. Sólo complicarías más tu cuadro interno. De nuevo, a la 'mente' no la puedes cambiar desde la 'mente' misma.

En conclusión, te vacunas contra la mente cuando la observas desapegado de ella. Y sólo puedes observarla desapegadamente si estás despierto internamente.. sólo puedes observarla desapegadamente si en alguna medida sientes tu ser.. que es lo que significa estar despierto. Y despiertas internamente, cuando pides sinceramente y con un sentido de urgencia, ayuda. Cuando pides sincera y urgentemente conocer la verdad de ti mismo.. cuando pides que tu espiritualidad se active y emerja a tu consciencia la noción de la Divinidad.. cuando pidas sentir quién realmente eres. Así podrás ser libre de la mortificación y la tortura de tu mente y su sin-sentido en tu vida.

Rafael Ferraro


No hay comentarios:

Publicar un comentario