miércoles, 27 de noviembre de 2013

UN CUENTO

La imagen de tu vida

JAVIER GOMÁ LANZÓN 16/10/2010
Conocer la verdad de alguien es rememorar su ejemplo cuando ya ha dejado de vivir
Qué es la vida del hombre? Esto: la lenta gestación de un ejemplo póstumo. En un momento culminante de los Anales, refiere el historiador Tácito los pormenores de la muerte de Séneca ocurrida en el año 65 después de Cristo. Ninguna participación efectiva podía reprochársele en la conjura tramada por Cayo Pisón para asesinar a Nerón. Pero el emperador tirano, descubierto el plan, ordenó represalias indiscriminadas y entre ellas la ejecución de quien fuera su maestro y educador. Hallándose Séneca en su casa de campo, a cuatro millas de la ciudad, sentado a la mesa con su esposa Pompeya Paulina y dos amigos, llegó el centurión con la terrible embajada. La primera reacción del filósofo fue intentar escribir unas líneas de despedida: "Sin inmutarse, pide las tablillas de su testamento; como el centurión se las niega, se vuelve a sus amigos y les declara que, dado que se le prohíbe agradecerles su afecto, les lega lo único, pero más hermoso, que posee: la imagen de su vida" (imaginem vitae suae).
La realidad ofrece al hombre un surtido plural pero limitado de posibilidades vitales. La riqueza de nuestra relación con ella es susceptible de reducirse a un número tasado de situaciones típicas. Atravesamos cuatro etapas del ciclo vital: infancia, adolescencia, madurez y vejez; y afrontamos una variedad predeterminada de experiencias existenciales, como amor, desamor, esperanzas, frustraciones, placer y dolor. La imagen de nuestra vida es una combinación de estos elementos pautados bajo una forma personal. De igual manera que averiguar la combinación de unos números prefijados abre la más impenetrable caja fuerte, así también conocer esa misma combinación en la vida de la persona amada o del amigo nos develaría los contornos de su imagen más secreta.



Ahora bien, como dijo Solón, no llamemos feliz a nadie mientras viva porque sólo podremos juzgarlo como tal al final de sus días. Mientras vivimos, la imagen de nuestra vida es todavía incompleta y en ella lo esencial se mezcla con lo accidental y fortuito. Siempre es inseguro el conocimiento que tenemos de la persona amada o del amigo, pues esa imagen parcial y mezclada que nos ofrecen en el ritmo del diario devenir es percibida sólo confusamente por nosotros, envueltos como estamos en la misma oscuridad respecto a nuestra propia imagen, tan incompleta y provisional como la de ellos, y no menos enigmática para nosotros mismos.
Y entonces la persona amada muere. Y al morir, entrega su esencia, despojada de los elementos accidentales y azarosos que antes estorbaban la comprensión. Cesa la elaboración de su ejemplo y contemplamos por primera vez el cuadro íntegro de su vida, ya concluida, cincelada en la materia del tiempo, ahora detenido. Esa visión nos golpea con fuerza y nos conmueve desesperadamente porque sólo entonces se nos revela en toda su plenaria verdad quién fue ese tú a quien tanto quisimos y que ahora está ausente, alejándose, y quisiéramos decirle una palabra definitiva de devoción. Pero, ay, es demasiado tarde. Todo conocimiento es póstumo.
La fórmula aristotélica para designar la "esencia" de algo se dice en griego "to ti en einai", un extraño sintagma que usa el imperfecto del verbo "ser". Para conocer la esencia de una mesa habría que preguntar: "¿qué era una mesa?", y para conocer la esencia de Sócrates, "¿qué era Sócrates?", "¿quién era Sócrates?". Para los griegos sólo había atribución esencial sobre el pasado concluido, una vez que la muerte había detenido el curso imprevisible de la vida y transmutado su contingencia en necesidad retrospectiva. Parecería que el final de la vida del hombre es sólo la onda que produce la piedra al lanzarse al estanque. Pero no. Se dice de quien nos ha dejado: "Ha muerto, pero nos queda su ejemplo". Ése fue también el legado que Séneca dejó a los suyos momentos antes de abrirse las venas apremiado por un centurión inexorable a los piadosos ruegos. Su vida fue una demorada preparación del ejemplo que entregó a quienes le sobrevivieron y a las generaciones venideras que aún le recuerdan. Con frecuencia se ha notado que la voz griega para "verdad" (aletheia) significa no-olvido (a-lethos), esto es, recuerdo. El precio de la verdad es la muerte, que rinde la esencia de las cosas sólo cuando éstas ya no existen, como una botella que llega a la orilla con el mensaje del ahogado. Conocer la verdad de alguien es rememorar su ejemplo cuando ya ha dejado de vivir; al conmemorarlo, la vida del hombre, esa parábola que hace la piedra antes de caer al estanque, adquiere una necesidad que antes, entreverada de azar y casualidad, no tenía. Nótese la paradoja: la verdad de nuestro destino individual queda a la postre en manos de la posteridad social, que custodiará nuestro ejemplo -impidiendo que caiga en la nada y la mentira del olvido- sólo si halla en él algo colectivamente aprovechable y digno de permanecer. Todo ejemplo es ejemplo para alguien.
Las necrológicas y los obituarios que hoy leemos en los periódicos -un género literario de primerísimo orden o quizá la única auténtica ontología posible- encuentran su antecedente en las "laudationes funebres" que los aristócratas romanos pronunciaban en los funerales solemnes ensalzando el ejemplo que había dejado el difunto en su paso por la tierra. Ahora, mientras vivimos, permanece abierto el contenido de nuestra futura laudatio. Lector, ¿qué renglones escribirías tú en ella si estuviera en tu mano hacerlo? ¿Qué querrías que dijeran de ti? ¿Cómo te gustaría ser recordado? Nada de narcisismo o autocompasión; es la pregunta griega por la esencia: ¿qué clase de hombre fuiste tú? ¿Cómo se combinaron al final en ti los elementos pautados y qué tipo de destino fue el tuyo? La muerte es, strictu sensu, el momento de la verdad, en el que ésta queda fijada para siempre; mientras llega, cuida de tu imagen: imaginem vitae tuae.

UN CUENTO

Mariquita y la muerte

Cuentan que la muerte llegó bien de mañana al pueblo donde vivía Mariquita porque era muy mayor y había llegado su hora, así que bajó del tren y empezó a preguntar dónde vivía. El primer vecino que encontró se lo indicó porque no la había reconocido pero ya le avisó que, seguramente no la encontraría porque nada más empezar el día ya salía de su casa a sus diferentes ocupaciones. Y así fue, al llegar al domicilio de Mariquita no la encontró y preguntó a otra vecina si sabía donde estaba Mariquita, la cual le dijo:

-A estas horas suele estar ayudando a Juana con el campo pero si no se da prisa seguro que ya ha acabado.

Y le indicó donde vivía Juana

Al llegar a la casa de Juana, le preguntó por Mariquita a lo cual, ésta le contestó:

-Sí, estuvo aquí echándome una mano pero ya marchó, estará en casa de Manuel que anda enfermo y siempre va a hacerle la comida.

Y le indicó dónde vivía Manuel

Al llegar a casa de Manuel, ésta ya se había marchado dejándole un caldito de lo más rico. La muerte le preguntó si sabía dónde estaba y éste le contestó:

-Seguramente, estará cuidando los animales de Lucía que está de viaje visitando a su madre y le dejó el encargo.

Y le indicó donde vivía Lucía.

Al llegar allí y no ver a nadie, preguntó ya desesperada a otra vecina si sabía dónde podía encontrar a Mariquita y ésta le dijo:

-A estas horas suele ir a estar con sus hermanas.

Y le indicó dónde vivían sus hermanas.

Al llegar allí y comprobar que tampoco estaba, la muerte ni siquiera siguió preguntando porque ya era la hora de coger el tren de regreso.

Ya anocheciendo, Mariquita regresaba a su casa cuando encontró a otro vecino que le dijo:

-¿Qué, Mariquita? ¿Y tu cuando te mueres?

-¿Yo? ¡¡¡Pero si no tengo tiempo ni de morirme!!!



Fuente: Oral

Neus, la misma que el cuento de “Tengo carícias”


NO SEAS SUSCEPTIBLE NI IRASCIBLE ANTE LOS DEMÁS 

PORQUE NO CUMPLEN TUS EXPECTATIVAS .

NADIE VINO A ESTE MUNDO A COMPLACER .

BRINDA SIN ESPERAR, ACEPTA Y FLUYE .

AMA, AGRADECE Y BENDICE TODO 

CUANTO TE SUCEDA .




lunes, 25 de noviembre de 2013




CUANDO APRENDAS A CONSIDERAR TU VIDA

Cuando aprendas a considerar tu vida y cuanto hay en ella como el milagro que es, comprenderás enseguida que quejarse es desperdiciar el milagro que eres.

Cada instante que pasas disgustado, desesperado, angustiado, furioso o dolido a causa del comportamiento de otra persona es un instante en el que renuncias al control sobre tu vida

Obsérvate a ti mismo y a los demás en este mundo disparatado, y después decide que es mejor, pasear por ahí la rabia o desarrollar un sentido del humor que te proporcionará a ti y al prójimo el más preciado de todos los dones: la risa.

En la vida todo es paradoja. Cuanto más desees la aprobación, más contundente será la negativa de los demás a aprobarte; cuanto menos te importe el que te aprueben o no, más aprobación conseguirás.

Cuando alcanzas suficiente paz interior y te sientes realmente positivo, es prácticamente imposible que otra persona te controle y te manipule.

Si eres feliz, si vives cada momento aprovechando al máximo sus posibilidades, entonces eres una persona inteligente.

Si crees totalmente en ti mismo, no habrá nada que esté fuera de tus posibilidades.

En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.

No necesitas admitir a nadie en tu vida a menos que llegue cargado de afecto y armonía.

El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal como siempre ha hecho.

No dejes que los planes que tienes para ti sean más importantes que tú mismo.

¡Vive! ¡Ama! ¡Se Feliz!

WAYNE W. DYER




La vida es bella , centrémonos en todas las cosas maravillosas que nos rodean, en los acontecimientos positivos que tendrán lugar el día de hoy ,despojémonos de la tristeza y la angustia, entre mas consiente estamos de las cosas buenas, más felices seremos, recibamos este día como una persona nueva y positiva y seamos felices que la felicidad es gratis… que tengan todos una gran y productiva semana y un feliz bendecido día en donde sea que se encuentren!!!

Sé el centro de tu mundo

Centro mundo planeta tierra globo terraqueo mapa autoestima consciencia autorespeto respeto miedo ansiedad publico hablar psicologia inteligencia emocional emotiva motivacion coaching coach
Si yo renuncio a ser el centro de mi mundo, alguien va a ocupar ese espacio. Si giro alrededor de esa persona, empiezo a estar pendiente de todo lo que diga o haga. Entonces vivo en función de lo que me permitas, de lo que me des, de lo que me enseñes, de lo que me muestres, de lo que me ocultes…
Y por otro lado, cuando me doy cuenta de que soy el centro del mundo de otro, me empiezo a asfixiar, me pudro, me canso y quiero escapar…
Mi idea del encuentro es: dos personas centradas ellas en ellas mismas que comparten su camino sin renunciar a su centramiento. Si no estoy centrado en mí, es como si no existiera. Y si no existo ¿Como podría encontrarte en el camino?
Esta postura, es individualista, egocéntrica y saludable… las 3 cosas.
Hay que tener el coraje de ser el protagonista de nuestra vida. Porque si se cede el protagonismo, no hay película.
¿Desde qué lugar negociaría si no me prefiriera a mí antes que a ti? Puedo quererte y estar dispuesto a ceder un poco porque además de quererme a mí te quiero a ti: pero entre los dos, no hay duda de que me prefiero a mí.
Por mucho que nos guste o no nos guste, repito, cada uno de nosotros es el centro del mundo en el que vive.

AUTOR: Jorge Bucay.
"conócete, acéptate, supérate "


3 MÉTODOS PARA HACER EL AGUA ALCALINA CASERA

En el artículo anterior hablamos de la importancia del ph para evitar la aparición y curar el cáncer y en esta ocasión vamos a vercómo elaborar agua alcalina casera para poder reducir la acidez de nuestro cuerpo.

En internet hay muchos métodos para hacer al agua alcalina pero normalmente se suelen tratar de métodos que consisten en la electrólisis que no son muy asequibles para todo el mundo.

También se ven muchos sitios que recomiendan vasos alcalinizantes que contienen filtros pero nosotros vamos a ver cómo conseguir agua alcalina de forma casera sin necesidad de hacer pasar el agua por filtros ni nada por el estilo.

como hacer agua alcalina casera

Método 1

Una forma de alcalinizar el agua es coger dos cazos. Uno de ellos lo llenamos de agua y vertemos su agua en el otro cazo vacío desde una buena altura para que así el agua haga burbujas cuando caiga. Este proceso se debe de repetir 8 veces y después de ello se consigue un buen nivel de alcalinidad pero es evidente que el agua que usemos tenga al menos un ph de 7,2.

Con este método tan sencillo ya conseguimos subir el ph en 5 décimas que aunque pueda no parecer mucho ya nos permite alcalinizar nuestro cuerpo.

Para los más vagos se puede comprar un ionizador de agua de acuarios, que no es otro que el aparato que se encarga de hacer las burbujas en los acuarios para poder hacer el agua alcalina ionizada.

Lo ideal es comprobar con un medidor digital del ph la alcalinidad del agua para saber con qué agua contamos.

Si después de realizar este proceso el ph del agua no ha subido a 8, se repite el proceso y el ph subirá a esa cifra enseguida.

Después podemos comprobar la calidad del agua y su conductividad eléctrica si después de haber subido el ph vuelve a bajar. Si el ph vuelve a bajar nos indica que el agua que hemos usado es de muy mala calidad.

Método 2

El segundo método del que vamos a hablar para hacer agua alcalina casera es el de que hervirla el agua durante 5 minutos.

Por ejemplo con un agua de un ph 7,2 cuando se hierve por ese tiempo, después de dejar que enfríe el ph sube hasta 8,4 y con ese nivel ya es un agua alcalina que nos ayudará a alcalinizar el cuerpo.

Algunas personas dicen que el agua alcalina se debe de beber caliente pero esto no es cierto. Cuando el agua se enfría se sigue conservando su alcalinidad.

Eso sí, si pretendemos hacer agua alcalina con este método para usarla después, lo mejor en caso de embotellarla es hacerlo en una botella de vidrio tapada o en su defecto en un recipiente de acero inoxidable que se pueda tapar y no en una botella de plástico que es donde se suele llevar el agua normalmente.

Método 3

Otro método que tenemos para alcalinizar el agua es usar bicarbonato. Con un poco de bicarbonato sódico en un vaso de agua con un ph de 7,2 subimos el ph a un 7,9 y esta agua ya es alcalina.

Para que el agua sea considerada como agua alcalina debe superar el 7.3 de ph y después cuanto mayor sea el grado del ph más alcalina será.