Para transmutar un dolor o emoción negativa, simplemente hemos de observarlo y aceptarlo.
Cuando miras al miedo, por ejemplo, de cara a cara, lo observas (sin juzgarlo y sin identificarte con él), y lo aceptas, automáticamente se disuelve.
Esta es la verdadera sanación (liberación de bloqueos y emociones negativas, dolores, nudos, etc, que impiden que nuestra energía fluya correctamente).
No hay comentarios:
Publicar un comentario