GRACIAS MAESTRO !!!
domingo, 1 de septiembre de 2013
LOS MIEDOS
LOS MIEDOS !!!
¿Sabías ... que el acumulamiento de cosas en el hogar y el desorden están relacionados a diferentes clases de miedos (al cambio, a ser olvidado o a olvidar, a la carencia)? Además, simbolizan confusión, falta de enfoque, caos, inestabilidad y pueden significar incertidumbre acerca de tus metas, tu identidad o lo que quieres de la vida. El lugar de la casa en el que el desorden o el acumulamiento se encuentran refleja qué área es problemática en tu vida. Por ejemplo, se dice que el clóset, o vestidor, refleja cómo te encuentras emocionalmente y que una vez lo organices tus conflictos internos se calmarán, o que una sobrecama desteñida significa que tu vida amorosa ha perdido brillo también.
❍ Diferentes clases de acumulamiento
• Acumulamiento nuevo: Este acumulamiento indica que estás tratando de hacer demasiadas cosas a la vez, que no te estás enfocando en lo que debes hacer y que has perdido la dirección. Este acumulamiento o desorden incluye ropa apilada, cd’s o películas, juguetes o artículos deportivos desparramados, cosas que has usado recientemente pero no has puesto de vuelta en su sitio. La manera apurada en que vivimos tienden a crear este tipo de desorden y casi todos los tenemos en nuestro hogar en alguna medida. Organizar este tipo de desorden en forma inmediata te ayuda a ser más centrado y efectivo en tu vida diaria.
• Acumulamiento antiguo: objetos que no usaste en un largo tiempo y que están apilados en el ático, garage, armarios; papeles de trabajo viejos y documentos en tu computador que ya no usas; revistas de hace más de 6 meses o ropa que no te has puesto en más de un año. Esto es reflejo de que estás viviendo en el pasado y estás dejando que tus viejas ideas y emociones se apoderen de tu presente y esto a la vez evita que nuevas oportunidades y personas entren en tu vida.
❍ 10 cosas que puedes hacer hoy mismo para controlar el desorden
• Deshazte de lo más grande primero: la bicicleta de hacer ejercicios que ya no usas o el oso gigante de peluche que conservas desde la época de colegio.
• Devuelve las cosas que te hayan prestado: cds, libros, ropa, herramientas.
• Recoge lo que esté en el suelo y colócalo en un canasto o bolsa hasta que puedas tomarte el tiempo de ponerlo en su sitio.
• Recoge revistas, catálogos y periódicos en una bolsa o canasto.
• Saca del armario 10 prendas que no hayas usado en el último año y dónalas.
• Limpia las ventanas, es una manera figurativa y literal de dejar entrar la luz a tu vida.
• Vacía los cestos de basura, baños, cocina, oficina; representan cosas que ya no necesitas o quieres en tu vida.
• Saca de los cajones de tu armario las medias sueltas que han perdido su compañera, puedes usarlas para limpiar muebles.
• Despeja el escritorio, archiva papeles que ya no uses, revisa y organiza el correo recibido.
• Deshazte de lapiceras y marcadores que no funcionen.
Descripción: colores med
❍ El Significado del Desorden en Nuestro Hogar
Los seres humanos emitimos mensajes y señales de acuerdo con el acomodo de nuestros objetos personales, incluso en nuestros cajones. La acumulación de objetos es una forma de emitir señales; demasiados objetos emiten la señal de saturación de ideas, proyectos y planes totalmente confusos, muy poco estructurados y definidos. El desorden altera el tao o el camino para obtener nuestras metas. Bloquea las vías de acceso de oportunidades y nos hace perder tiempo, que puede ser valiosísimo para estructurar de manera ordenada y disciplinada nuestro plan de vida.
Dependiendo del lugar donde se acumule el desorden, es el mensaje o señal que se está emitiendo:
• Si hay desorden u objetos amontonados en la entrada de la casa, se interpreta como miedo a relacionarse con otras personas.
• Si hay desorden u objetos amontonados en el clóset, el mensaje es que no se tiene el control sobre el análisis y el manejo de las emociones.
• Si hay desorden u objetos amontonados en la cocina, la señal es de resentimiento o de fragilidad sentimental.
• Si hay desorden en el escritorio o área de trabajo, el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones.
• Si hay desorden detrás de las puertas, el mensaje es de miedo a no ser aceptado por los demás, sensación de sentirse vigilado constantemente.
• Si hay desorden debajo de los muebles, el mensaje es que se le da demasiada importancia a las apariencias.
• Si hay desorden u objetos acumulados en bodegas, el mensaje es que se vive del pasado.
• Si hay desorden u objetos acumulados en el garaje, el mensaje es de temor y falta de habilidad para actualizarse.
• Si hay desorden y objetos amontonados por toda la casa, el mensaje es de enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de la vida.
• Si hay desorden u objetos acumulados en pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarse, miedo a decir y manifestar lo que se desea en la vida.
• Si hay desorden u objetos acumulados en la sala, el mensaje es de temor al rechazo social.
• Si hay desorden en el comedor, el mensaje es de miedo a no dar pasos firmes y sólidos, sensación de dominio por parte de la familia.
En los casos en los que tenemos antigüedades u objetos heredados, éstos se impregnan de la energía de aquellas personas a las que han pertenecido. Un ritual para limpiarlos es hacerlo con incienso o aceite esencial natural de algún cítrico como naranja, limón, toronja o mandarina.
Después de haber acomodado todo ese desorden, ya hemos dado el segundo paso. Ahora pasamos al tercer paso: limpiar o despejar la energía de nuestros espacios de vida. Esto te ayudará a convertir tus espacios en lugares sagrados, en el cual encontraras más sentido a tu vida y serás más asertivo en tus decisiones y proyectos.
Sobre el desorden, Louis L. Hay dice:
Haga lugar para lo nuevo. Vacíe el frigorífico, tire todos esos restos envueltos en papel de aluminio. Limpie los armarios, deshágase de todo lo que no haya usado en los últimos seis meses. Y si hace un año que no lo usa, decididamente eso está de más en su casa, así que véndalo, cámbielo, regálelo o quémelo.
Los armarios atestados y desordenados reflejan una mente en desorden. Mientras limpia los armarios, dígase que está limpiando sus armarios mentales. Al Universo le encantan los gestos simbólicos.
Desconozco el autor
sabiduría de la menopausia
Hay mucho, mucho más en esta transformación de la mediana edad que sólo “hormonas descontroladas”. Las investigaciones sobre los cambios fisiológicos que se producen en la mujer perimenopáusica revelan que, además del cambio hormonal que significa este momento en el que se pone fin a la fertilidad, nuestro cuerpo – en concreto, nuestro sistema nervioso- está siendo, literalmente, recableado.
Es tan simple como esto: nuestros cerebros están cambiando. Los pensamientos de una mujer, su capacidad de concentración, y la cantidad de “combustible” que circula a los centros intuitivos en el lóbulo temporal de su cerebro, todo está conectado a, y afectado por, los circuitos que se están reconectando.
Después de trabajar con miles de mujeres que han pasado por este proceso, así como experimentarlo en mí, puedo decir con mucha seguridad que la menopausia es una emocionante etapa de desarrollo y, si transitamos por ella de manera consciente, es una gran promesa para la transformación y la sanación de nuestro cuerpo, mente y espíritu, en los niveles más profundos.
Hoy, como mujer adulta de mediana edad, soy parte de una población que ha experimentado un crecimiento sin precedente; sólo en los Estados Unidos hay 48,5 millones de mujeres en esta etapa. Este grupo ha dejado de ser invisible y silencioso, es una fuerza que debería destacar por su educación, voz y conocimiento sofisticado de la ciencia médica. Es decir, como un grupo decidido a asumir el control de nuestra propia salud.
Pensemos en esto: más de 48 millones de mujeres, todas transitando por la misma actualización de circuitos simultáneamente. En virtud de los números absolutos, así como por nuestra influencia social y económica, somos poderosas, y potencialmente peligrosas para cualquier institución construida sobre el status quo. Mujeres del “baby boom” (nacidas entre 1946 y 1964) son ahora el grupo más rico e influyente en el mundo. Es claro que el mundo está cambiando, voluntariamente o no, junto con nosotras. Y, en muchos aspectos, está cambiando para mejorar.
No es casualidad que el movimiento contemporáneo de curación psico-espiritual esté compuesto, en su mayoría, por mujeres en sus treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta años de edad. Estamos despertando en masa y empezamos a dar un mensaje muy necesario de salud, esperanza y curación para el mundo.Mi experiencia personal, compartida con millones de mujeres, me dice que el levantamiento perimenopáusico del velo hormonal –el ciclo mensual de hormonas reproductivas que tiende a mantenernos enfocadas en las necesidades y sentimientos de los demás-, puede ser a la vez liberador y perturbador.
La tasa de separación matrimonial, divorcio y cambio vocacional en la mediana edad nos confirma ésto. Yo, por mi parte, siempre me había imaginado casada toda la vida con el mismo hombre, envejeciendo juntos. Este ideal había sido uno de mis sueños más apreciados. En la mitad de mi vida, como muchas otras mujeres, tuve que renunciar a mis fantasías de lo que pensé que sería mi vida.
Tuve que enfrentar, de frente, el viejo dicho acerca de lo difícil que es perder lo que nunca realmente tuviste. Significa renunciar a todas tus ilusiones y es muy difícil. Pero, para mí, el problema era más grande que dónde y con quién quería envejecer. Era una advertencia, que venía de lo más profundo de mi espíritu que me decía: “Crecer…o morir”. Esas eran mis opciones. Yo elegí crecer.
Para la mayoría de las mujeres, la identidad y la autoestima son generadas por nuestras asociaciones y relaciones. Esto es cierto incluso para las mujeres que ocupan cargos laborales con mucho poder y para las mujeres que han decidido no casarse. En contraste, los hombres por lo general obtienen la mayor parte de su identidad y autoestima del mundo exterior: el trabajo, los ingresos, los logros, los elogios.
Para ambos sexos, este patrón cambia a menudo en la mediana edad.Las mujeres comienzan a dirigir más de su energía hacia el exterior de la casa y de la familia, lo cual puede aparecer como una gran fuente para explorar la expresión creativa y la autoestima.
Mientras tanto, los hombres de la misma edad -que pueden estar experimentando su propia crisis de la edad media-, a menudo se sienten cansados del mundo, están a punto de jubilarse, para enroscarse y escapar de las batallas del lugar de trabajo. Pueden sentir que sus prioridades cambian hacia adentro, hacia la casa, el hogar y la familia.
La mujer en la menopausia, que se está convirtiendo en su propia reina, se encuentra en una encrucijada de vida entre el camino que siempre ha conocido y uno nuevo que ha empezado a soñar. Una voz desde el camino viejo (en muchos casos es la voz de su esposo) le ruega que se quede en su lugar: “Envejece conmigo, lo mejor está por venir”.
Pero desde el camino nuevo otra voz la llama, le implora que explore aspectos de sí misma que han estado latentes durante los años que dedicó a cuidar a los demás y centrarse en sus necesidades. Ella se está preparando para darse a luz a sí misma, y como muchas mujeres ya saben, el proceso del nacimiento no puede ser detenido sin consecuencias.
Preocuparse por los demás y buscar pasiones personales inexploradas no son necesariamente opciones mutuamente excluyentes, pero nuestra cultura nos hace creer que es así, siempre apoyando la primera opción en detrimento de la segunda.
Esto es una parte de lo que convierte la transformación de la mitad de la vida en un desafío – que yo conocí demasiado bien. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad la gran mayoría de las mujeres murieron antes de la menopausia. La esperanza media de vida de una mujer en 1900 era sólo de cuarenta años.
Para aquellas que sobrevivieron, la menopausia fue experimentada como una señal de deterioro físico inminente e inevitable. Pero hoy, con la esperanza de vida de la mujer a los ochenta y cuatro años, es razonable esperar que la mujer no sólo viva treinta o cuarenta años más después de la menopausia, sino que sea vibrante, fuerte e influyente también.
La menopausia que tú experimentarás no es la de tu madre (o abuela).Las mujeres de la generación de la Segunda Guerra Mundial, cuyos modelos femeninos de conducta tienden a ser como June Cleaver en “Leave It to Beaver”, tenían un entorno social y político totalmente diferente en el cual hacer su transición. La menopausia (como la menstruación) no se discutía en público.
Hoy en día esto ya no es así. Al romper este silencio también estamos rompiendo las barreras culturales, de manera que podamos entrar en esta nueva fase de vida con los ojos muy abiertos -en compañía de más de 48 millones de mujeres con quienes estamos emparentadas; todas transitando simultáneamente por la misma transformación. Y, como pronto descubrirás, los cambios que se producen en las mujeres de mediana edad son similares a la planta de energía en un tren de alta velocidad, revolucionando nuestra sociedad a la velocidad del rayo hacia lugares que aún no hemos explorado.
La decisión de subir a bordo de este tren en movimiento o de hacerte a un lado para dejarlo pasar, jugará un papel importante en qué tan lejos vayas y cómo te sientas en el camino que resta. Al final, he encontrado que este viaje vigoriza, estimula y mejora la salud. Y sé que no estoy sola.
Una encuesta de 1998 de Gallup, presentada en la reunión anual de la North American Menopause Society, mostró que más de la mitad de las mujeres estadounidenses entre las edades de cincuenta y sesenta y cinco años se sienten más felices y satisfechas en esta etapa de vida.
En comparación a cuando tenían veinte, treinta o cuarenta años, ellas sienten que sus vidas han mejorado en muchos aspectos, incluyendo la vida familiar, los intereses, las amistades y la relación con su cónyuge o pareja.
En otras palabras, la visión convencional de la menopausia como una transición de miedo que anuncia “el principio del fin” no puede estar más lejos de la verdad.
Así que no importa lo que está sucediendo en tu vida en este momento, no te desanimes.Por favor, únete a mí-y a los millones de personas que han venido antes y que vendrán después- para transformar y mejorar nuestras vidas, y en última instancia, nuestra cultura, a partir de entender, aplicar y vivir la sabiduría de la menopausia…y más.
Autora: Dra. Northrup
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